Adelgazar rápido o adelgazar bien

Aquí vamos a comentar lo que mucha gente piensa sobre adelgazar rápido y los peligros del llamado efecto yo-yó que creen asociados de forma habitual, cuando en realidad, no es así.
Hay dos formas de entender un proceso de adelgazamiento.
Una sería la de perder peso de forma mas o menos rápida para mantenerlo un tiempo limitado y que la mayoria considera una especie de penitencia.
La segunda, la de cambiar nuestro enfoque general de alimentación hacia una mas correcta y saludable en la que la redución del peso sea un efecto inevitable.
Sin desprestigiar ninguna de las dos, podemos hacer cualquiera de ellas o bien integrar una en la otra, según sea nuestro objetivo.
Podemos empezar por la cual nos sintamos preparados, pues la primera al ver los resultados más rápido nos puede llevar a la segunda por la calidad de vida que encontramos en la misma y a partir de ahí, aunque nos ha costado esfuerzo, el mismo hecho de haber cambiado nuestros habitos iniciales y salir de la zona de confort nos pondrá en bandeja comenzar con la segunda, un propósito a largo plazo de estar en un peso saludable.
Aunque no nos decidamos a dar el paso hacia la segunda parte y cambiar nuestros habitos, podremos de igual manera eliminar el llamado efecto yoyó cuando al menos no volvamos de forma radical a los peores habitos que habiamos dejado de lado, aunque conservemos algunos que no sean buenos.
Aqui los peores, dejalos de lado todo lo que puedas, y que son materia común de toda información contrastada que se precie:
Sedentarismo, azucar, dulces y harinas refinadas, comida altamente procesada, estrés, soledad.
Si dejas nada más que lo anterior puedes conseguir, si la «dieta» que escogiste era correcta, no tener un efecto yoyó al acabar.